Sus dueños no los olvidaran
-
“YO FUI”
“Yo tuve” una familia de cinco componentes; dos eran mis Papás, y los otros tres mis Hermanitos.
“Yo fui” el distinto de ellos. Uno de mis Hermanitos, a veces, me llevaba a su camita, en ella me metía, me acomodaba como quería. Puedo reconocer muy bien que lo pasaba bien, aunque ninguno de los dos estábamos a gusto. Nunca alcanzábamos el sueño, o bien porque no dejaba de moverme, o bien porque tenía calor y por hocicos me tenía que levantar.
“Yo fui” el que deposité las alegrías, el que dio mucha felicidad, bastante confianza y mucho cariño, pero lo que realmente nunca olvidaré y que me dejo huella fue, mi Mamá.
Jamás llegué a pensar ni a creer que, una persona que es distinta a mí en todos los aspectos, iba a quererme tanto y a mirarme tan dulcemente, tan adorablemente y con tanta nobleza... Me inspiraba confianza, y quiso a un cachorrito como lo fui “yo” en la primera vez que nos vimos.
Ella, fue mi mejor amiga y de gran confianza, la que me hablaba todas las mañanas, las tardes, y también las noches. Sabía “yo” perfectamente que no la entendía, pero ella logró que supiera dar la pata, los besitos, y por supuesto que el cariño.
Mamá, no sé cómo darte las gracias, pero quiero que sepas que, esté donde esté, te sigo queriendo. Y me vas a prometer que no llorarás por mí, porque sé que lo haces no más ver mis sitios imaginándome... ¿A qué me lo prometes? ¿vale? Porque ahora soy “yo” quien está escribiéndote, soy “yo” que con ésta, te doy muchísimas gracias de corazoncito por haberme respetado aquellos momentos donde mi naturaleza reclamaba, donde no podía aguantar más y, sin querer, me lo hacía en el salón o en la cocina.
También, ante todo, por cuidarme tan bien.
Tú sí que sabes cuantas gracias te daría, por la de cosas que hicimos juntos que ya sabemos cuales son.
Ahora sé, que pronto vais a traer “otro”, llamarlo como queráis, pero pienso que, quizás, os podáis olvidar de mí, porque “él” ocupará mis lugares y subirá las escaleras que yo siempre utilicé.
Llamarlo como vosotros creáis, y qué mejor razón que sea del corazón, porque el mío fue sacado de allí. Como vosotros, familia, tenéis corazón, el próximo tendrá el cielo ganado.
“Yo” quería dejaros un mensaje para deciros a mis Hermanitos; que esta vez os portéis bien con el que venga, no quiero decir que me hayáis tratado mal, pero sí que a veces me sentía un poco apretado y no me soltabais. Pero todo con amor por medio, que no quede por decir.
Me tuvisteis de arriba abajo siempre con diversiones, pensabais que eso me divertía, pero a mí, también me cansaba. Y os puedo decir, que me sentía muy querido.
Os quiero. Portaros bien.
Mamá, Papá, deciros que gracias, pero sobre todo a ti Mamá. Por ti lloro de recordarte, porque sé que nunca tendré una Mamá como tú; eres simplemente única.
Bueno, ya me toca despedirme, pero con un hasta luego, porque aunque no nos veamos, aún estamos juntos. Sigo acostado en mis sitios lo que pasa es que no me veis, ¿verdad?
Con esta carta especial, os he querido mostrar mi afecto, demostrar que estoy ahí. Y, pese a estar en otro mundo, un lugar donde hay un montón de perritos, pequeñitos, grandes, otras razas, y entre todas las esquinas hay gatos. Hay de todo por aquí, un mundo de animales como lo soy “yo”.
¡Ah! Saludos mimosos a Fanta, esa perrita pequeñita y vecina nuestra que se auto adoptó por ella misma, que vivirá la más de bien aunque no siga yendo detrás “mía”.
Todo queda por ver al que venga, y “yo” me pregunto; ¿le respetará?
Muchísimos lametazos, y Enormes pezuñas de cariño.
YAKKO
1 comentarios
-
Tara y Nani, dos perritas que marcharon al cielo de los perros y sus dueños jamas las olvidaran.
-
La encontramos perdida, nunca supimos nada de ella, pero la adoptamos, tenía mucho miedo, nunca sabremos el porque, después de mucho buscarla, la encontramos atropellada.
Estuvimos poco tiempo con ella, pero supimos lo que era querer a un animalito como ella.
-
Cuando te vi, tuve mucho miedo de no gustarte, pero enseguida supe que teníamos que conocernos. llenaste nuestra casa de atención y de compañía, y lo único que sentimos es de que no tuvimos tiempo para darte todo el amor y todo el cuidado que te merecías. los 20 días que estuviste ingresado fueron de los peores que he vivido, pero la ilusión de ir a verte cada día y ver un poquito de mejoría en tí, me daba la vida. nos hiciste muy, muy felices y estamos muy orgullosos de todo lo que luchaste. siempre te recordaremos y sentiremos tu ausencia, y todos tiene que saber que existió un perro llamado beltza, tuvo un nombre y unos dueños que le querían mucho.
davinia y alvaro
protectoradealicante.org - Tel.
965 960 224 -
Contactar 